Hoy se conmemoran doscientos años desde que se empezó a luchar por que nuestra patria fuera un país independiente.
La mayoría de los chilenos celebran bailando la tradicional cueca. Pero no todos saben que hay una gran cantidad de variaciones de este estilo a lo largo de nuestro país.
Tambien depende de si se baila en la ciudad, el campo o el puerto, etc.
Los siguientes tres ejemplos, muestran como se baila en las tres zonas de nuestro país.
Cueca nortina
Cueca campesina
Cueca Chilota
Y ahora, una muy particular: La cueca de los payasos
Hay dos estilos de cueca que se suelen asumir como iguales, pero su origen es diferente. Son la cueca brava, también llamada urbana, y la cueca porteña.
La primera diferencia es el origen: la cueca brava nació en los burdeles y bares de la ciudad; y la cueca porteña, nació también en los bares y burdeles, pero del puerto de Valparaíso.
La segunda diferencia viene en lo musical: la cueca urbana usa como instrumentos dedales, platos de café, panderos, acordeón, guitarra, etc. La cueca porteña en cmabio utiliza más la batería, el bajo, el piano, la guitarra, etc.
Cueca porteña:
Cueca brava
Como ven, hay muchos estilos. Ahora solo falta elegir ¡y a zapatear se ha dicho!
Muchos hemos oido hablar sobre algo llamado "efecto mozart", pero ¿qué es el efecto Mozart?
Según algunos científicos, el hecho de escuchar música del famoso Wolfgang Amadeus Mozart tiene grandes beneficios sobre el ser humano, como ayudar a desarrollar la inteligencia de los niños, atenuar los efectos de algunas determinadas enfermedades como el alzheimer, etc. Desde el año 1993 se han hecho varios experimentos para demostrar que la audición de la música de Mozart tiene importantes beneficios para el organismo. Aunque el efecto no es duradero, escuchar a Mozart durante unos minutos provoca un aumento del rendimiento intelectual, o al menos así lo constataron los investigadores del Centro Neurobiológico del Aprendizaje y la Memoria de la Universidad de California.
Sin embargo desde ese entonces, se han intentado repetir estos experimentos y nunca se ha llegado al mismo resultado.
La influencia de la música de W. A. Mozart en el cerebro según algunos investigadores radica en los patrones y el cronometraje. El presuntoefecto Mozart también se utiliza para designar los efectos de la música sobre el comportamiento humano, indistintamente de su género.
Existe una serie de productos que se aprovechan de este presunto efecto, entre ellos el "baby Mozart".
Independientemente de la validez que se dé al primer estudio sobre el efecto Mozart, la música sinfónica e instrumental se utiliza en salas de hospitales, ante intervenciones quirúrgicas, en fábricas, en bibliotecas, y en otros ambientes, buscando según los casos, la relajación, la concentración, la memorización, la creatividad, el análisis. Todo esto que hace la música se debe, presuntamente, a las ppm (pulsaciones por minuto) que tiene en especial la música de Mozart, ya que cambian el estado del cerebro y lo hacen más receptivo.
Se ha comprobado que la música de este genio activan la corteza auditiva y zonas asociadas con la emoción, también logra activar áreas del cerebro vinculadas con la coordinación motora fina, la visión y procesos superiores del pensamiento.
Sin embargo....
En 2007 un reporte publicado por el Ministerio alemán de investigación, del que se hizo eco Nature, y un análisis posiblemente de toda la literatura científica relacionada con música e inteligencia, concluye que "escuchar pasivamente la música de Mozart —o cualquier otro tipo de música del agrado de uno— no hace a una persona más inteligente. Pero otros estudios deberían ser realizados para comprobar si la audición de música podría incrementar a largo plazo el coeficiente intelectual de un niño...".
En mayo de 2010 un equipo de científicos de la Universidad de Viena comprobó la influencia de la música de Mozart en 3.000 personas, y los resultados no registraron ningún incremento en la inteligencia de los sujetos que habían sido sometidos al experimento.
También se han reportado casos de personas con diversas enfermedades psiquiátricas que han tenido mejoría escuchando regularmente música de Mozart, aunque en todos los casos se ha citado el efecto placebo.
En conclusión, yo los invito a que saquen sus propias conclusiones o hagan sus propios experimentos y asi comprueben por su cuenta, si el efecto Mozart es...un mito....o una realidad.
A continuación dejaré material para que puedan analizar.